“¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba…”
Quizá no todo esté perdido, puede que haya una última solución, bastante quijotesca, loca, pero no por eso imposible, todo consiste en la perseverancia, en la metamorfosis del espíritu, en transmutar toda esta energía negativa, todo este pesimismo imperante y abrumador y transformarlo en pasión, en acción, en deseo, en electricidad cósmica, trascendente y hermosa. A partir de hoy seré un hombre nuevo, distinto, pero sin perder la escencia, otro hombre, otra vida, otra alma, que mi yo hegemónico muera y de paso a otro yo hegemónico que lleve las riendas de mi confederación de almas, a lo Pereira, que tanto sostuvo.
(Source: lasperrasnegras, via soymuchasmujeres)
Me doy cuenta de que me faltas
Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Cuando me quedo solo
me quedo más solo
solo por todas partes y por ti y por mí.
No hago sino esperar.
Esperar todo el día hasta que no llegas.
Hasta que me duermo
y no estás y no has llegado
y me quedo dormido
y terriblemente cansado
preguntando.
Amor, todos los días.
Aquí a mi lado, junto a mí, haces falta.
Puedes empezar a leer esto
y cuando llegues aquí empezar de nuevo.
Cierra estas palabras como un círculo,
como un aro, échalo a rodar, enciéndelo.
Estas cosas giran en torno a mí igual que moscas,
en mi garganta como moscas en un frasco.
Yo estoy arruinado.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre.
Jaime Sabines
4.
Algún día te escribiré un poema que no mencione el aire ni la noche;
un poema que omita los nombres de las flores, que no tenga jazmines o magnolias.
Algún día te escribiré un poema sin pájaros ni fuentes, un poema que eluda el mar
y que no mire a las estrellas.
Algún día te escribiré un poema que se limite a pasar los dedos por tu piel
y que convierta en palabras tu mirada.
Sin comparaciones, sin metáforas, algún día escribiré un poema que huela a ti,
un poema con el ritmo de tus pulsaciones, con la intensidad estrujada de tu abrazo.
Algún día te escribiré un poema, el canto de mi dicha.
Déjame/estar/aquí/por/favor/no/tendrás/ningún/problema/lo/juro/nadie/
se/dará/cuenta/que/estoy/llorando/encontraré/la/manera/de que
mis lágrimas
tengan/la forma/de
estas/gotas/de lluvia/sólo/déjame/estar/aquí/solo/eso.
Victor Damián Cuello.
(Source: bloodpie, via mierdadevida)
(Source: indestructiblethings, via uminuscula)
Estoy pensando.
